POR EL SANTO AEOLUS
13 DE MARZO DE 1960
Mis hijos amados: Permítanme decirles ahora, que NINGUN
SER HUMANO PUEDE ENTRAR AL AMBITO DE LA PERFECCION DE LOS MAESTROS ASCENDIDOS, A MENOS QUE PERFECCIONE LA VIBRACION DE SUS
PROPIOS VEHÍCULOS. Si un humano puede estar en el Corazón del Reino de los Cielos, generando estos impulsos para sostenerse
así como un pájaro lo hace sosteniéndose en el aire con el impulso que causa el movimiento de sus alas, su propio esfuerzo
lo atraerá a la esfera de vivencias correspondiente a la actividad vibratoria consona con sus cuerpos internos y físicos.
Tienen que darse cuenta que el chela siempre tiene que estar en control de las vivencias que le suceden, de la misma manera
que el ave determina la altura de su vuelo mediante el impulso que le dan sus alas para que lo eleven a un nivel superior.
Todos los estados imperfectos de conciencia están
sujetos a cambios; pero el individuo promedio vive más o menos dentro de una actividad vibratoria establecida, en la que tanto
el cuerpo físico, como sus cuerpos internos se están moviendo en una determinada pulsación rítmica, durante la mayor parte
del día. Circunstancias inusuales podrán cambiar la pulsación de energía a través de uno y sus cuerpos por un tiempo, pero
como regla general éstos regresarán al patrón energético establecido y mantenido por la personalidad, no sólo en una vida
sino a lo largo del transcurso de muchas encarnaciones.
Con el fin de elevar la actividad vibratoria de la
humanidad, y particularmente de Mis amados chelas, he escogido venir semanalmente a compartir con ustedes Mis humildes palabras,
ya que los individuos nunca experimentan la plenitud del Reino del Cielo hasta que sus propias vibraciones, atravesando sus
propios cuerpos, generados fundamentales de su propia energía auto consciente, que los elevan al punto en que sus vehículos
interpenetran las Octavas de Luz y están en capacidad de operar conscientemente dentro de esa Esfera de Iluminación, Armonía
y Paz.
Traten de meditar varias veces al día sobre la Llama
que rítmicamente palpita en sus corazones, y mantengan la conciencia en el fluir del río de vida que mana a través de sus
cuerpos. Esto mantendrá sus emociones, conciencia y pensamientos en armonía, y en su vecindad. El Cielo será traído a la Tierra.
Amor y bendiciones,
EL SANTO AEOLUS.