"Cuando el discipulo esta preparado aparece el Maestro"

Vippasana en Hereford - Inglaterra

Home
Multimedia
Conferencias
Novedades
Rubén Cedeño Conferencias
Cartas de Shamballa
¡Entérate que te interesa!
Consultas
Articulos
Videos
Biografias
Pensamientos de Koot Hoomi
Mantente a Salvo!
Links

Vippasana en Hereford – Inglaterra                           
Agosto de 2009

Cyra Brown   


Cuando leí las experiencias de Vipassana de Rubén Cedeño y de algunos facilitadores, la técnica me pareció súper interesante. Me compre enseguida el libro de los discursos de los 10 días de S. N. Goenka.  Después de haber leído el discurso del primer día, me di cuenta que la técnica vipassana es un proceso mental bastante complejo. Digo esto porque soy sicóloga y conozco como funciona la mente y los procesos mentales de una manera intelectual. Decidí dejar la lectura para después del curso porque yo no iba analizar la técnica, iba a practicarla.

El centro de Vipassana –Dhamma Dipa - en Inglaterra se encuentra en Hereford, en el condado de Herefordshire, en el oeste de Inglaterra. Cuando reserve mi puesto no me di cuenta de las fiestas religiosas de esos días. Inglaterra es un país protestante y acá no se festeja ningún día religioso, aparte de la Navidad y de la Semana Santa. El numero uno de mi curso fue el 6 de agosto, día de la Transfiguración de Jesús, fue un jueves, día del rayo verde de la verdad y ese día también fue la luna llena de agosto. El ultimo día del curso, el numero 10, fue el día de la asunción de la Madre María, fue un sábado, día del rayo violeta del perdón y la transmutación. Cuando estaba arreglando mi maleta me di cuenta de todo esto y le di gracias al Padre porque la voluntad de el se estaba cumpliendo. Pedí mucha fuerza y valor para poder salir triunfante de esta prueba. Esta es la primera vez que me separo de mis hijos y le pedí  a la Madre María y al Arcángel Miguel para que me los cuidaran.

Cuando llegue al centro de Vipasana me quede sorprendida al ver tanto carro y tanta gente. El centro tiene una capacidad para 130 personas y ese era el número exacto que había. Todos terminamos el curso, no se retiro nadie. Había personas  de todas las edades desde los 19 anos hasta casi los 70, de todas las nacionalidades y de todas las religiones, parecía un congreso internacional. Había incluso una chica de 6 meses de embarazo, que después que se acabo el curso y se rompió el noble silencio me entere que era una  artista venezolana, de Caracas que reside en Londres. Una mujer para admirar. También había 3 parejas haciendo el curso junto. Toda la gente era súper amable.  Cuando llegue a mi   habitación, me quede sorprendida porque era   una habitación individual, le di gracias al Padre porque por derecho de correspondencia me pertenecía.  Había habitaciones con 2 camas y una habitación comunal que parecía una habitación de hospital para una capacidad de   20 o 30 personas.  En el grupo de mujeres las más jóvenes  tendrían unos 19 o 20 anos y eran como  6. Había  5 señoras que estaban cerca de los 60s.  Las  mayor edad  eran dos señoras de la India que pasaba de los 60 y una de ella caminaba con bastón. Para este grupo de personas y para la que estaba en embarazo  había sillas plásticas donde meditaban. A excepción de una señora de la India, quizá la mayor del grupo que hizo su meditación siempre en el piso y este era su primer curso.

 A la hora de la cena compartí la mesa con una chica de Tailandia que era su segundo curso, una irlandesa y este era su séptimo curso y una inglesa y yo de Colombia que era nuestro primer curso. Durante la cena nos recordaron todas las instrucciones y nos dijeron que después de que saliéramos del salón, empezábamos el noble silencio. Fue tan extraño que una hora antes estaba charlando con esas chicas y ahora no podía ni siquiera mirarlas a los ojos y tenía que ignóralas completamente.

El primer día estaba bastante emocionada en saber como era que funcionaba la técnica y me pareció estupenda. Esa noche que era la noche de luna llena, me pare enfrente de la luna y le di las gracias al Buddha por darme la oportunidad de aprender su enseñanza y dar aunque sea un pasito en el camino de la Iluminación. Le pedí que me ayudara y que me diera mucha fortaleza durante el curso.

Mis primeros cinco días fueron mis preferidos, me enamore del silencio, me gusto no hablar con nadie. Observaba a ese grupo tan grande de mujeres silenciosas siguiendo las instrucciones dadas sin quejarse de nada, cada una viviendo como en una capsula solamente con la mente de uno.  No había odio, ni rencor, ni ira, solo se sentía amor y compasión. No había distinción de razas, religiones, nacionalidades, clases sociales, todas éramos iguales. Era tan bonito  observar esa escena.  La experiencia en su totalidad me pareció hermosa. Me sentí cómoda en el ambiente, como si ya yo lo conociera. No se si era una memoria grabada en el subconsciente de una película relacionada con la vida de los monjes que me impresiono o tal vez  en una encarnación pasada fui un monje. Todo me pareció natural, a veces tenia flashes de haber dado esos pasos, de haber caminado ese sendero. En mi mente veía a todos vestidos con ropa de monjes, como los franciscanos.  En esos días sentí una paz que nunca había experimentado antes. A partir del   sexto físicamente estaba bien, ya me sentaba la hora completamente en forma de estatua, y hubo un día que hice las tres sesiones sin moverme. Mentalmente no sabía que estaba pasando, empecé a tener unos sueños bastantes extraños, algunos eran agradables, dolorosos, con ira pero solamente los estaba observando, emocionalmente no me afectaban. El peor día de esta actividad mental fue el día octavo, mi mente era como cuando uno pone la televisión y se cambia el canal cada 5 segundo, la mente no tiene el tiempo suficiente para asimilar una información completa de lo que esta viendo.  La técnica de vipassana es un proceso muy complejo y muy profundo y durante esos 10 días solo se toca  la superficie del subconsciente.  Solamente una mente tan sabia y tan iluminada como la del Buddha ha podido terminar de diseñar esta técnica tan perfecta. Mis respectos, mi admiración y mi gratitud para el Amado Buddha por compartir esta enseñanza tan maravillosa para ayudarnos a salir de la ignorancia y del sufrimiento.

Solo el primer día vi el video de Goenka y escuche su discurso en ingles, a partir del día 2 la profesora decidió que todos los extranjeros oyéramos los discursos en nuestro idioma nativo. Había un salón pequeño al lado del salón grande y allí estamos todos, no había televisión, cada una tenía su cd player con audífonos. Había mujeres del Japón, China, India, Rusia, Polonia, Tailandia, Guinea y Francia. En ese saloncito era mas informal nos poníamos recostar a la pared y estirar las piernas, lo único es que la traducción es mucho mas larga y no teníamos descansos entre dos sesiones, pero era la única manera de poner terminar al mismo tiempo que el grupo que estaba en el salón. Me hizo falta no poder ver a Goenka porque me recordaba a los abuelos, llenos de paciencia, amor, sabiduría. Hablaba con una dulzura que lo envolvía a uno.

Cuando todos aprendimos a quedarnos quietos por una hora completa se podía escuchar el zumbido de las abejas, fue tan maravilloso. Bendije a todos esos Cristos y les pedí para que nos ayudara a todos a salir de la ignorancia.

El día diez fue emocionante, era el final del noble silencio. Yo me quede en el salón, llore de la emoción, le di gracias al Padre y al Buddha por ayudarme a pasar esta prueba. Le di gracias a los Maestros y todos los Seres de Luz. Antes de salir de mi casa fui a mi altar y les dije “Los voy a agarrar de los pies y no los voy a soltar hasta que termine el curso, porque tengo que terminarlo”.

Cuando salí del salón, la chica de Tailandia me estaba esperando, tenia también lagrimas en sus ojos. Las parejas ya estaban reunidas y ya había “hombres” en el lado de las mujeres. Todo el mundo hablaba, se reía, todo el mundo estaba contento, parecía una fiesta solo falto la música para hacer la rumba. Me encontré con la señora de la India, la que hizo su curso sentada en el piso, que creo que era la mayor del grupo. Había compartido la mesa con ella muchas veces durante las comidas y era la primera vez que iba hablar con ella. Le dije que la admiraba por haber terminado el curso y le di las gracias porque ella sin saberlo me ayudo a mi a terminar el mío. Cuando la veía me decía a mi misma, si esa señora es capaz de aguantarse todo esto quien soy yo para quejarme. Le pregunte que como le había el parecido el curso, y estas fueron exactamente sus palabras “Todo lo que tuve que hacer fue sentarme todo el día a meditar, no tuve que cocinar, no tuve que limpiar y no tuve que hacer ningún trabajo fuerte. Hoy me siento libre como cuando se le abre la puerta de la jaula a un animalito y sale feliz. No se si es porque no tengo que sentarme mas o porque esto funciona. Me siento liberada”. Bendita sea la abuela. En el grupo de los hombres había 4 señores que pasaban de los 60 y había un señor que pasaba de los 70.

Llame a mis hijos y todo era normal en mi casa. Le di gracias a la Madrecita María y Arcángel Miguel por cuidarlos  durante esos días que no estuve con ellos.

Fui a mirar  como era el lado de los hombres y me encontré con 2 españoles, uno residente en Londres y otro residente en Madrid. El que vive en Madrid ya había hecho un curso en Barcelona pero este curso prefirió  hacerlo en Inglaterra porque en esta época hace mucho calor en Barcelona.

Esa noche mucha gente se quedo hasta tarde hablando. Mis amigas se quedaron hasta la madrugada, yo que acosté temprano, había que levantarse a las 4 otra vez y tenia que manejar 4 o 5 horas para regresar a mi casa. La chica de Tailandia se quedaba en el centro, iba a trabajar como voluntaria en la cocina para los nuevos estudiantes que llegaban en 2 días.

Mi experiencia en vipassana fue increíble. Todavía  escucho al abuelo Goenka cantando y me lleno de alegría por haber tenido la oportunidad de haber sido parte  de vipassana. Le doy Gracias  a Goenka por seguir expandiendo esta enseñanza.

Bendiciones para todos.

Nota: En el centro de vipassana en Inglaterra se esta construyendo el primer centro en Europa y en el occidente para cursos largos, de 20 y 30 días. “The European Long-Course Centre (ELCC)” va a tener 100 habitaciones individuales y cada una con sus baños privados. Va a tener celdas individuales en un edificio en forma de media luna que se va a llamar Pagoda. Va a haber una sala multi media con todas las facilidades para los estudiantes extranjeros. Goenka lo va a llamar “Foremost in Dhamma” y esperan terminarlo en la primavera del 2010. Los dos centros juntos van tener una capacidad para 230 personas al mismo tiempo.

Enter content here

Enter content here

Enter content here

Enter content here

Enter supporting content here