Por el Mahá Chohán
08. 05. 1960
Amados Hijos de Mi corazón:
Hay más de una manera de permitir que el
Espíritu de Dios anime los cuatro cuerpos inferiores del hombre.
Si, por ejemplo, pudieran ver las chispas de
luz dirigidas desde las puntas de sus dedos, aun cuando están preparando y cocinando la cena, y la sustancia de su luz que
entra en la comida, les sorprendería ver, cuánto de su energía de vida que han cargado en el pasado, están sirviendo ahora
en la mesa.
Una de las actividades más importantes y menos
comprendida de la vida, es que la radiación de los pensamientos y sentimientos que se involucran en la preparación de los
alimentos, afecta a todo aquel que participe de ellos. Esta actividad de la preparación de los alimentos debería realizarse
de manera pacífica, feliz y sin apuro.
Sería mejor que un individuo no comiera, a
ingerir alimentos que han sido preparados bajo pensamientos y sentimientos de depresión o de cualquier otra presión externa
destructiva, porque la vida de la corriente de vida que la prepara fluye al interior de esa comida, la cual es ingerida y
de hecho se convierte en parte de la energía del receptor. En los países orientales, los gurús sólo comen alimentos preparados
por sus propios chelas, y ésta es la razón que explica tal comportamiento.
A aquellos de Mis chelas que tengan la responsabilidad
de preparar comida para sí y para otros, les sugiero que al tiempo que trabajan, carguen esta actividad con felicidad, paz,
pureza, opulencia, salud y liberación, de manera que todos los que participen de ella sean elevados física y espiritualmente.
Amor y bendiciones,
El Santo Aeolus